El programa Sankoré, cuyo nombre hace referencia a una de las primeras universidades del mundo fundada en el siglo XV en Tombuctú, fue diseñado para equipar a las escuelas primarias y colegios africanos con herramientas digitales. Pilotado originalmente por la Delegación Interministerial para la Educación Digital en África (DIENA), este dispositivo se basaba en una apuesta técnica: proporcionar una solución de pizarra digital interactiva a un costo controlado, alrededor de 1 000 euros por clase.
Desde entonces, el panorama de la educación digital en el continente ha evolucionado considerablemente, y la cuestión del lugar real de los recursos Sankoré en este ecosistema merece ser planteada.
De la pizarra interactiva a las plataformas nacionales: lo que Sankoré inició sin poder completar
El modelo inicial de Sankoré se articulaba en torno a tres pilares: un software libre de pizarra blanca interactiva (Open-Sankoré), un portal comunitario para el intercambio de contenidos pedagógicos, y un programa de equipamiento material que priorizaba a Senegal como país piloto. La ambición declarada era contribuir a los objetivos del Milenio, con la escolarización primaria universal en el punto de mira.
Lo que distingue a Sankoré de la mayoría de las iniciativas contemporáneas es la dimensión cooperativa de la producción de contenidos. El portal sankore.org permitía a los docentes africanos, franceses o de otros lugares crear espacios de trabajo individuales y compartir sus recursos. Para explorar este patrimonio pedagógico aún accesible, los recursos del sitio Sankore constituyen un punto de entrada hacia contenidos libres pensados para la enseñanza francófona.
Sin embargo, el programa no logró estructurar un ecosistema completo. La producción de contenidos dependía de la buena voluntad de docentes voluntarios, sin un mecanismo sostenible de remuneración ni de validación editorial sistemática. La ausencia de un modelo económico sostenible ha frenado el crecimiento.

Estrategia digital educativa en Senegal: un marco que supera el modelo Sankoré
Senegal, que fue el terreno de experimentación privilegiado de Sankoré, ha tomado desde entonces un giro estructural. A principios de 2025, el gobierno senegalés lanzó una Estrategia Digital para la Educación que abarca el período 2025-2029, dotada de un presupuesto de 130 mil millones de francos CFA. El objetivo: conectar más de 22 000 escuelas, distribuir tabletas y maletas pedagógicas, y estructurar la formación continua de los docentes a través de una universidad digital dedicada.
Este plan se apoya en un conjunto de cinco plataformas educativas previstas para un despliegue a partir de 2026-2027:
- Una plataforma de gestión administrativa centralizada para el seguimiento de los establecimientos y de los efectivos
- Una herramienta de pilotaje por los datos educativos, destinada a los decisores y a las inspecciones académicas
- Una biblioteca digital nacional que agrupa manuales, ejercicios y soportes multimedia
- Un dispositivo de formación continua en línea para el personal docente y administrativo
- Una plataforma de aprendizaje y remediación accesible para los alumnos
La diferencia con Sankoré es estructural. Mientras que el programa inicial proponía una herramienta (la pizarra digital) y un portal comunitario, las estrategias nacionales actuales integran la educación digital en una arquitectura de gobernanza completa. El contenido pedagógico ya no es un subproducto del voluntariado docente, sino un componente gestionado por indicadores de rendimiento.
Software libre y contenidos abiertos: un legado Sankoré aún pertinente
Open-Sankoré, el software libre de pizarra interactiva desarrollado en el marco del programa, sigue siendo un caso de estudio interesante en la historia de la educación digital africana. Su código fuente abierto permitía a cualquier institución adaptarlo sin costos de licencia, una ventaja no despreciable en contextos donde los presupuestos informáticos son limitados.
El principio del software libre aplicado a la educación plantea una cuestión que las nuevas estrategias nacionales aún no han resuelto. ¿Las cinco plataformas previstas en Senegal se basarán en soluciones propietarias o en componentes de código abierto? Las opiniones en el terreno divergen al respecto: algunos actores abogan por soluciones soberanas y adaptables, mientras que otros prefieren plataformas llave en mano ya probadas a gran escala.
La mutualización de los recursos pedagógicos francófonos iniciada por Sankoré mantiene toda su relevancia. En un contexto donde varios países de África Occidental comparten los mismos programas escolares básicos, disponer de un reservorio de contenidos libres e interoperables evita duplicar los esfuerzos de producción país por país.

Los límites del modelo comunitario de producción
Colocar a los docentes en un modo de producción cooperativo, como formulaba el programa en sus inicios, supone condiciones raramente reunidas: acceso estable a internet, tiempo libre fuera del horario escolar, competencias técnicas mínimas en creación de contenidos digitales. Los datos disponibles no permiten medir con precisión cuántos docentes han contribuido efectivamente al portal Sankoré a lo largo del tiempo.
Este hecho no invalida el modelo. Subraya que la producción de contenidos educativos digitales requiere un acompañamiento institucional, no solo una infraestructura técnica. De hecho, esto es lo que las nuevas estrategias nacionales intentan corregir al integrar la formación continua como un pilar en sí mismo.
Educación digital en África: entre aceleración y fracturas persistentes
Varios países africanos han adoptado desde 2024 estrategias nacionales estructuradas que superan el modelo inicial de las pizarras interactivas. Etiopía, por ejemplo, ha elaborado un marco dedicado a la integración de la inteligencia artificial en la educación, ante una brecha significativa en competencias digitales dentro de su población. Botsuana y Namibia trabajan con la UNESCO en el fortalecimiento de la garantía de calidad para preparar la educación superior para la transición digital.
Estas dinámicas no deben ocultar las fracturas. La conectividad sigue siendo el principal cuello de botella en la mayoría de las zonas rurales del continente. Una pizarra interactiva o una plataforma de aprendizaje en línea no funcionan sin electricidad confiable ni conexión a internet. De hecho, el programa Sankoré había sido concebido para funcionar parcialmente fuera de línea, una limitación que las arquitecturas en la nube de las nuevas plataformas no siempre tienen en cuenta.
El legado de Sankoré se mide menos por sus resultados cuantitativos que por la pregunta que planteó primero a gran escala: ¿cómo producir y distribuir contenidos pedagógicos digitales adaptados a las realidades africanas, en francés, con recursos limitados? Las respuestas han cambiado, la pregunta sigue siendo la misma.



